Decepción: Pesar causado por un engaño
Así es como me siento, totalmente decepcionada, totalmente engañada. Nunca pensé que una persona pudiera ser tan mala y portarse tan mal conmigo. Y muchísimo menos pensé que esa persona capaz de hacerme tanto daño fuera una que dijera ser mi amiga. ¿Y cuál es la razón? ¿Cuál es mi culpa? ¿Dejarme llevar por el corazón?
Hay una frase hecha que dice: "La vida es una constante decepción".
Yo nunca creí en la veracidad de esta frase. La vida, obviamente, te coloca muchas piedras en el camino y a veces aparece la decepción en una de ellas. Pero NUNCA pensé que hubiera una gran cantidad de (piedras) decepciones. Para empezar porque para que haya decepción tiene que haber sentimiento. Y no hay tanta gente a la que cogemos aprecio, en la que confiamos, que consideramos buenas amigas e incluso queremos.
La persona de la que hablo hoy cubría todos y cada uno de los calificativos. Para mi era una gran amiga a la que quería y por la que hubiera dado todo.
Aunque también... podría haberme dado cuenta. Llevaba ya un tiempo que de vez en cuando hacía cosas que me molestaban, actos hacia mi persona que eran ofensivos. Lo hacía disimuladamente, de forma perspicaz... ¿Y qué hacía yo mientras? Disculparla porque yo una vez la hice daño sin querer. Supuestamente todo estaba hablado y todo estaba bien pero cómo me engañó. Intentó hacerme creer que todo estaba bien para irme minando poco a poco hasta destrozarme. ¡¡¡¡¡Y yo la creí!!!!!
Por eso ya se acabó. No te voy a dejar que me hagas más daño. Esto ha sido demasiado. Te has metido con mi tendón de Aquiles... Has intentado hacerme daño con lo mío, con lo más cercano... con las personas por las que no es que lo dé todo, es que doy la vida. Y encima ya no es sólo el daño que me puedas hacer a mi sino que indirectamente le has hecho daño a ella y eso sí que no te lo perdono, ni disculpo, ni excuso.
Hoy puedo decir firmemente que hasta aquí llegó nuestra amistad (si es que alguna vez existió), que no hay más oportunidades, y que si por mi fuera nunca más volveré a saber de ti. Al menos no seré yo la que se preocupará por lo que te pase. No voy a dejarte que me hagas más daño y mucho menos que hagas más daño a mi gente. Y la única forma de conseguirlo es quitándote las oportunidades. Así que hasta aquí.
Muchas veces pensé que habías actuado mal con otras personas pero nunca pensé que yo fuera a ser una de ellas... A partir de ahora ya sólo tendrás mi indiferencia, nunca más volveré a escribir más sobre ti.
Sin más que decir... Hasta nunca.

