miércoles, 26 de enero de 2011

La vida

La vida... Cuántas veces habré pensado y dado vueltas sobre esta palabra tan corta, tan simple y que dice tanto.

La vida es lo más largo que tenemos, más duración, más importante... Unas veces nos trae cosas buenas y otras muchas cosas malas. Es en estos momentos, cuando nos traen cosas malas cuando pensamos que no merece la pena.

Sin embargo, éste es sólo un pensamiento fugaz porque al final nos damos cuenta que LA VIDA, con sus cosas buenas y malas, merece la pena porque es lo único que nos mueve y que nos ayuda a disfrutar del resto de cosas que sentimos que merece la pena.

Pero... ¿qué le hace a una persona querer acabar con su vida? ¿Cuántas cosas le han tenido que suceder para intentarlo? ¿Hasta dónde una persona fuerte puede soportar? ¿Cómo alguien puede llegar al punto de pensar que todos sus problemas se solucionarían quitándose la vida? ¿Cómo alguien que piensa que sus hijas son lo mejor del mundo, lo que le hace seguir adelante, intenta quitarse de en medio y dejarlas solas por la vida? Solas, sin ese gran apoyo, ése apoyo maternal, ése que siempre pensamos que nunca nos faltará. ¿POR QUÉ NO PIDE AYUDA?

Sé que he tenido este blog muy abandonado y que os sorprenda esta nueva entrada. Estos días han sido MUY DUROS. Se me han venido muchas cosas encima y he estado a punto de hundirme totalmente.

Mamá, te quiero. Te quiero muchísimo, eres un gran pilar de mi vida y no podría seguir adelante sin ti, al menos no de momento. Necesito que estés ahí en los momentos importantes, que estés ahí el día que acabe la carrera, que estés ahí cuando consiga mi primer trabajo de verdad, que estés ahí el día que me case, que estés ahí para ayudarme y aconsejarme con mis futuros hijos.... NECESITO que estés ahí SIEMPRE. Sé que eso quizás no sea posible así que por lo menos te pido que estés ahí cuanto puedas y que no vuelvas a intentar irte, que no dependa de ti el que te vayas o no ¿vale?


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